innovar a educación

La compleja sociedad y cultura en la aldea global

Por Rafael Herrera Alvarez

Concientes de que vivir en la zozobra de una sociedad tan compleja como la actual es ya, una gran dificultad, nos queda claro que entenderla, razonarla, describirla, criticarla, adquiere un grado de análisis superior. Queda igualmente claro que no hacerlo nos arrastraría con mayor facilidad al caos. Es esta razón que nos empuja a realizar el breve intento de ordenar algunas ideas sobre la cultura y la sociedad actual, vista desde el paradigma de la complejidad y los rasgos de multiculturalidad, interculturalidad e intraculturalidad con una visión específica de lo educativo.

La sociedad y cultura o culturas actuales no pueden ser estudiadas fuera de sus contextos, pero… ¿cómo hacerlo? Si es difícil especificar si debemos hablar de contextos culturales o de contexto en sentido global. Lo anterior nos obliga a conceptuar el término globalización y éste, según GIMENO SACRISTAN. (2005:15) “es un concepto útil para expresar una condición del mundo en la segunda modernidad en la que nos encontramos, consistente en que las partes del mismo…participan de una gran red que condiciona a cada pieza del todo: sus economías, las políticas que pueden emprender, las culturas que quedan deslocalizadas y expuestas al ‘contagio’ de las demás, la información que circula, etc…

Vivir y participar en un espacio tan difícil de acotar, tan contaminante, nos lleva a tratar de comprender la realidad desde la postura de la complejidad y ésta no es otra cosa que la “orientación del pensamiento hacia lo que caracteriza lo complejo: el azar, la incertidumbre, el holismo, el devenir… lo complejo asume los aspectos del desorden y del devenir como categorías que juegan un papel constructivo generativo en la realidad y en el conocimiento… En síntesis, la complejidad es un modo de pensamiento que vincula tanto el orden, lo universal y lo regular como el desorden, lo particular y el devenir” (Juan Carlos Moreno. 2002:11,12) es esto lo que enmarca nuestra realidad vista con toda su crudeza, pero también con las oportunidades que pudiera brindarnos si logramos el apoderamiento a través del saber, del conocer críticamente, del convertirnos en sujetos polivalentes respecto a competencias y capacidades incluso para la competitividad.

MORENO (2002:19) al citar a Morín dice que el pensamiento complejo es “un anti-método en el que la ignorancia, la incertidumbre, y la confusión se conviertan en virtudes, en signos precursores de la complejidad” entonces el pensamiento complejo no es confusión, no es caos, sino la posibilidad de ver y prever la propia confusión y el caos, para buscar evitarlo.

El propio Morín dice: el siglo XX ha producido progresos gigantescos en todos los campos del conocimiento científico, así como en todos los campos de la técnica; al mismo tiempo, ha producido una nueva ceguera hacia los problemas globales, fundamentales y complejos, y esta ceguera ha generado innumerables errores e ilusiones… (MORÍN. 1999: 20) entonces, realizar un análisis desde lo complejo es un posicionamiento para la aprehensión de la realidad que permite la búsqueda de las posibilidades de comprensión y supervivencia o sobrevivencia individual y colectiva respecto a la propia identidad cultural de los sujetos.

La propia cultura se está matizando de complejidades, entonces…

¿Cómo entender los conceptos de multiculturalidad, interculturalidad e intraculturalidad arraigados en ella?

Más complicado aún… ¿Cómo precisar las acciones educativas adecuadas a las condiciones de un futuro tan incierto?

¿Qué modelo de profesor habrá de formarse para atender y entender la diversidad cultural en los espacios de su desempeño?

¿Cómo lograr una educación de tipo inferencial, previsora y con sentido anticipatorio de lo que ignoramos está por venir?

¿Cómo lograr un conocimiento que no consista en inventar un diseño de individuo consumista, que no distinga lo indispensable de lo superfluo, lo necesario de lo banal, que deje de adquirir maíz para las tortillas por comprar tarjetas para el teléfono celular, o frijoles para la comida por regalar un bonito artículo de marca (que al final lo que se paga es la marca y no la calidad del producto) en navidad, día de reyes, del compadre, del maestro, de la madre, del abuelo, del niño, etc.. como está sucediendo gracias al aparato televisor?

La globalidad o la cultura globalizada, metafóricamente, son un río desbordado, o un tsunami, para ser más actuales, que nos arrastra en su corriente; con una pequeña diferencia, el río o tsunami destruyen lo que encuentran a su paso, la globalidad no, ésta, sólo arrastra a los desprotegidos, a las culturas víctimas de la penetración, a las culturas depredadoras les deja el limo y los valores que conlleva la propia corriente.

La función escolar deberá tener entonces, como fin valioso, enseñarnos a nadar en ella y defendernos de los proyectiles mortíferos que la misma corriente arrastra junto con nosotros pero a velocidades mayores. Hacernos saber, pensar y comprender que el contexto social define necesariamente lo cultural, mostrarnos de manera empírica como vivir y convivir en un mundo plagado de errores, de ilusiones, de contradicciones, de discursos, de utopías; pero también de oportunidades, en fin, en un planeta de múltiples e interactivas culturas que provocan roses, igualdades y desigualdades culturales.

Dar tratamiento a la multiculturalidad desde esta visión implica aceptar, aún contrariando al propio concepto de interculturalidad, que hay culturas de primera y de segunda, unas voraces y las otras víctimas, es aceptar la existencia de asimetrías, de aculturación, de penetración, etc..

Sabemos que los movimientos sociales de las organizaciones indígenas en México, han sido el motor principal de orientación y cambio en la política nacional, en la que han venido ganando espacio, muy lentamente, pero avanzando al fin, para lograr que la Legislación nacional reconozca la identidad multicultural. Así al incorporar, en 1990, la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo como legislación propia y al reformarse el artículo 4 Constitucional, en 1992, se reconoce la composición pluricultural

“La nación Mexicana tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, la ley protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos, costumbres, recursos, y formas específicas de organización social, y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la jurisdicción del estado. En los juicios y procedimientos agrarios en que sean parte se tomarán en cuenta sus prácticas y costumbres jurídicas en los términos que establezca la ley”. Sin embargo, a pesar del discurso legislativo, considerar que existe el respeto de unas culturas por las otras y por los individuos que las habitan, que no hay culturas mejores ni peores y que las asimetrías culturales pueden y deben ser eliminadas como lo sugiere el propio concepto de interculturalidad, es eliminar nuestro juicio crítico, es aceptar la utopía, aunque no dejamos de considerarla en ese término.

La interculturalidad entendida como una entidad que permite, a diferencia de la multiculturalidad, el respeto y aprecio por lo diverso, aparte de interpretarse como “un principio generador de relaciones, riqueza conceptual y modos de aprender en la fecunda interdependencia de las comunidades participantes” (REYES Y VALDOVINOS, 2004:23) es una condición de “violación” cultural, en la realidad estamos obligados a interactuar culturalmente; nos guste o no, somos testigos de los acontecimientos planetarios y lo que sucede a miles de kilómetros nos afecta de manera conciente o inconciente, los medios masivos de comunicación despersonalizan y devaloran las culturas minoritarias o micro culturas, aunque el discurso diga lo contrario, lo cierto lo convierten en incierto y lo falso, de tanto repetirlo lo hacen verdad. El reconocimiento a la diversidad cultural, no es sinónimo de atención, mucho menos garantiza la participación de las diversas culturas en las políticas públicas.

Por otro lado, la democracia no ha sido para las culturas minoritarias, en su estricto sentido, de mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, dado que la convivencia humana aún atenta contra la dignidad de la persona, lo observamos en la marginación y discriminación que prevalece en la distribución de la riqueza, en los grupos en el poder o bien las grandes potencias económicas; la igualdad de derechos en cuanto a razas y grupos, en realidad el poder adquisitivo nos hace diferentes para acceder al servicio educativo con sentido de equidad.

En una sociedad heterogénea donde predominan los grupos mayoritarios, se  acentúan las diferencias culturales y de clase entre los diferentes sectores de la población, dando origen a desigualdades por discriminación que propicia una constante lucha contra las injusticias. En pocas palabras, el discurso y la definición del concepto son una cosa, la realidad, es sencillamente otra.

Hay una condición, rasgo o término digno de traer a colación para completar el análisis crítico que venimos presentando, este concepto es el de intraculturalidad, que aunque es ya tratado por algunos autores, deseamos acotarlo a los términos vigotskianos aplicados a los planos del conocimiento, para realizar un análisis más profundo, tanto del término, como de las implicaciones escolares del aprender; las acepciones de este teórico sobre lo interpersonal e intrapersonal traspolados a la cultura, nos remiten al análisis conceptual de la interculturaliad e intraculturalidad.

Si en el plano del conocimiento lo interpersonal se aplica a las acciones interactivas entre personas para la internalización de saberes, en la cultura, referimos a las relaciones entre culturas, dando como resultado la interculturalidad, mientras la intracultualidad tendrá que ver con la forma en que se personaliza o asimila el saber, pero en este caso, no dentro de la conciencia de la persona, sino de la cultura misma, hablamos de una identidad cultural colectiva, donde el diálogo comunal la fortalezca, mediante el autoconocimiento.

De este modo, la comunidad es el espacio que propicia el desarrollo de capacidades, la convivencia con la familia y el grupo, la división del trabajo y el intercambio; la relación con la tierra, como propiedad social. Más aún, el espacio en donde se recrea la cultura, por tal razón, la participación del profesorado ha de realizarse en el ámbito escolar y contextual, actuando en estrecha colaboración con los colegas, las familias y las comunidades.

Esta denominación de intraculturalidad tiene sentido si comprendemos que, a través del conocimiento personal o saberes individuales, podemos protegernos como personas, puede suceder lo mismo con las culturas propias, micro culturas o culturas locales, ello atendiendo a la voracidad de la aldea global, entonces cobra valor la educación para la defensa cultural diversa.

La enseñanza y el aprendizaje, como procesos, no pueden analizarse descontextualizados de la sociedad y la cultura a quienes van dirigidos, hasta hace poco se basaban en la habilidad discursiva del profesor y en la capacidad de escucha del alumno. Ahora, las imágenes cuentan, es decir, las imágenes se convierten en la actual narrativa escolar, pero… ¿Cómo crear las imágenes del aprendizaje en la diversidad cultural de los sujetos individuales y colectivos? ¿Cómo lograr percibir las imágenes con valor cultural, eliminando los ocultamientos que traen consigo como mensajes subliminales? ¿Cómo actuar de manera crítica ante certezas tan contradictorias que estamos cotidianamente viviendo en este nuevo orden planetario?

CERTEZAS PARADÓJICAS

Existen en este nuevo orden del mundo ciertas contradicciones que son importantes de reflexionar para definir las oportunidades y posibilidades que nos brinda, porque si no conocemos las trampas, más fácilmente caemos en ellas y no sabremos como esquivarlas o librarnos de las mismas:

  • Lo único cierto es que todo es incierto, de lo que no hay duda, es que debemos dudar de todo
  • Lo simple es que vivimos en la complejidad, simplemente habrá que complejizarnos.
  • Concientes de la inconciencia, ser concientes de que somos inconcientes es el primer paso para la concienciación.
  • Seguros de la inseguridad, la inseguridad nos asegura, partir de la incertidumbre de la inseguridad, nos lleva a asegurarnos.
  • La inmovilidad del cambio, el cambio continuo es lo único que no se mueve.
  • Información desinformante, hay tanto por saber, que es más cómodo tratar de ignorar todo.
  • Invención de lo natural, se ha inventado un nuevo sujeto; adaptativo, polivalente, mutante, se ha diseñado un individuo para el nuevo orden global. No se construyen espacios para la gente, sino gente para el espacio ya definido, no se hace vestuario, ni alimento para el consumo, sino consumidores para el alimento y vestuario predeterminado.

POSIBILIDADES….RETOS…PROPUESTAS…UTOPÍAS…ILUSIONES…

Ante la situación descrita con anterioridad ¿Qué posibilidades nos ofrece un mundo tan complejo, tan incierto, tan paradójico y metafórico como el actual?

Responder a esta pregunta es complicadísimo, si no imposible para alguien como nosotros los profesores, pero no se trata de responderla literalmente, más bien se trata de que cada quién haga bien lo que le toca hacer. Los políticos que hagan lo suyo, los empresarios lo propio, los administradores lo que les toca, igualmente los científicos, los padres, los estudiantes, etc. Pero que lo hagan bien, si pueden ser y hacer como sujetos múltiples y polivalentes otras actividades, mejor, de no ser así, nos conformamos. Por ello las acciones propositivas en el ámbito educativo que refiere este documento nos llevan a plantear algunas utopías o mejor dicho retos que debemos enfrentar los docentes de esta época, en sí, las propuestas van dirigidas a la formación y actualización de los profesores como sujetos de actuación en los procesos educativos de actualidad.

No pretendemos que esta ponencia sea un recetario de posibilidades para los enseñantes, sería ese el primer error, la peor ilusión… cada uno en su espacio, en su tiempo, con su cultura, deberá ser capaz de pensar, de saber cual será su función acorde a la situación problemática que tenga que resolver, ese es el gran reto para el profesorado. Pero para lograr este gran reto debemos fijarnos otro y la mayor responsabilidad de que éste se cumpla recae en los formadores de formadores, los diseñadores de currículum, las autoridades, los pensadores y las gentes de ciencia, así como en la propia sociedad. Este gran reto, para entenderlo y activarlo puede desmenuzarse en retos más particulares

“… el reto de la apertura de amplias avenidas de elección, que respete la libertad de criterio profesional de los docentes y refuerce su capacidad de decisión… Es el reto de la construcción de la confianza en los procesos de colaboración, de asunción de riesgos y de perfeccionamiento continuo, así como los tipos más tradicionales de confianza en las personas… El reto de apoyar y potenciar las culturas escolares y a quienes participan en ellas para que ellos mismos realicen cambios de forma continuada. HARGREAVES. (1996:286.)

Al igual que estos retos que fija el autor podemos comprender la existencia o coexistencia de otros, uno que mucho se asemeja con este planteamiento es la creación de la conciencia colectiva escolar, el centro de trabajo docente como eje de actualización cultural, la cultura como eje de la productividad y el crecimiento intelectual, social, cultural, económico, etc.

El anterior reto deriva otro, nos referimos a la defensa de los espacios territoriales de las comunidades y de los recursos locales, a la autonomía intracultural, vistos estos como medios para lograr el reto del que se desprende.

Otro reto sería la Postura del Estado y el Sindicato ante la formación inicial y continua de los profesores, así como el desempeño de los trabajadores al servicio de la educación, pero de la educación que atienda a la diversidad, a la inter e intraculturalidad, capacitados para hacer de la escuela un taller, un taller que dé como producto sujetos competentes, con visión proyectiva o de futuro, con pensamiento anticipatorio, polivalentes en cuanto a la creación y recreación de capital cultural propio, con conciencia identitaria, moral, valoral, ecológica, respetuosa de la cosmovisión cultural del ámbito de desempeño, con capacidad de asombro, capacidad crítico-propositiva, de adaptabilidad, flexibilidad, creatividad, disposición al cambio, a la movilidad, valor para actuar en la incertidumbre, en el caos, etc…

La actualización docente no puede seguir el mismo rumbo cuando el destino de referencia es distinto, entonces debemos seguir caminos alternativos a la brecha digital; adquirir competencias y habilidades para la búsqueda, selección y organización de información en la red. Dar un uso didáctico-creativo a las TIC’s, previendo que estos medios estén al alcance de todos.

Realizar academias continuas de actualización regidas por una cultura sistemática de evaluación permanente con acompañamiento mixto Sindicato/SEP, academias que no pretendan la digestión de reformas y currículum elaborado, sino que nos lleven a pensar, a pensar cómo pensar, entendido el pensamiento, como espiral dialéctico, como un proceso cognitivo superior. Entonces requerimos cursos como lo maneja IGLESIAS. (2006:15) sobre teoría del pensamiento, de la conciencia y de la actuación (praxis).

Es, desde nuestro punto de vista, necesario incorporar prácticas de lectura y escritura, utilizando todos los medios al alcance, para que éstas sean desescolarizadas y de esa manera puedan llegar a todas partes y a toda la gente que las requiera.

Se pudieran seguir enumerando propuestas… posibilidades… retos… utopías…ilusiones… pero lo anticipamos, esto no es recetario.

“Las reglas del mundo están cambiando. Es hora de que las reglas de la enseñanza y del trabajo de los docentes varíen con ellas” HARGREAVES. (1996: 287) no podemos ni debemos esperar reformas o políticas de estado que anuncien formatos culturales. Ha llegado la hora de aniquilar las simulaciones y falacias docentes, es momento de ser maestros de verdad, es tiempo de pensar, de sentir, de vivir y actuar en la profesión de ser profesor, es momento de hacer o revivir interculturalmente la intraculturalidad.

Piensa…toma conciencia… actúa… no importa si piensas para existir o existes para pensar.

Profesor: el éxito de llegada está en la congruencia entre el rumbo y el destino….

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ACUERDO 169 DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

GIMENO SACRISTAN, J. La educación que aún es posible. MORATA. Madrid 2005.

HARGREAVES, Andy. Profesorado, cultura y postmoderidad cambian los tiempos, cambia el profesorado. MORATA. Madrid.1996.

IGLESIAS, Severo. Dialéctica del pensamiento. IMCED/UPN/MOREVALLADO Morelia. 2006

MORENO, Juan Carlos. Fuentes, autores y corrientes que trabajan la complejidad. en. “Manual de iniciación pedagógica al pensamiento complejo” ICFES-UNESCO. Colombia. 2002

MORÍN, Edgar. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO. París. 1999

PERÉZ GÓMEZ, I. La cultura escolar en la sociedad neoliberal. MORATA. Madrid. 2000.

REYES, Rebeca y Jesús Valdovinos. La Formación Intercultural Docente, un acercamiento. UPN 163. Uruapan, Mich. 2004.

SCHMELKES, Sylvia. Educación intercultural (ponencia). http://interbilingue. ajusco.upn.mx.

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